El Alquimista, Gaudí y Boomerangmania
publicado:

19-03-2018,16:51:00



¿Qué tendrá que ver El Alquimista de Paulo Coehlo, con Gaudí, con Boomerangmania y el boomerang? Sigue leyendo y te cuento...

Después de despertarme muy temprano, y sin ni siquiera levantarme ni quitarme las legañas, empiezo a “mirar cosas por internet” en mi smartphone, que es como llamo a eso de abrir el correo, leer las nuevas newsletter que me han llegado y empezar a dispersarme, yendo de un lugar a otro, de una web a otra, de pinterest a instagram, ....hasta que se me colapsa la cabeza y digo, basta, levántate. Entonces me visto, me lavo la cara y salgo a la calle con mis dos perras.

Ese momento, ese preciso momento es el de mayor inspiración. Mientras observo el campo quieto, el cielo raso, las montañas todavía oscuras, los almendros en flor, me vienen a la cabeza ideas. El coco vuelve a conectarse y a enlazar ideas, de ayer, de hace mucho, de lo que he leído por la mañana, y surgen pensamientos que a veces me dejan paralizada, y digo Guau, como mis perritas.

Esta mañana ha sido así, y el pensamiento profundo ha enlazado el boomerang y Boomerangmania con el Alquimista, esa genial, imprescindible y vital obra de Paulo Coelho.

Si no has leído la obra aviso que voy a hacer spoiler.

En ella el protagonista emprende un largo viaje en busca de un tesoro, y acaba descubriendo que lo tenía enterrado en el patio de su casa.

Y no se porqué asociación extraña de ideas (porque a veces el coco funciona por sí solo, sin darte explicaciones), he pensado que Boomerangmania es como el tesoro del alquimista, vuelve a presentarse ante mí como ese pequeño tesoro que lleva tantos años conmigo, que he tenido siempre ahí, pero que descubro y redescubro.

Y lo bueno del boomerang , del “efecto boomerang” (ese slogan maravilloso que se asocia con este mágico objeto), es que de repente vuelve a mi, después de años de haberlo lanzado  al mundo. Y me inspira, me reinventa, me hace relacionar, mezclar y agitar juntas unas cosas con otras, para crear cosas nuevas, para lanzarlas de nuevo al mundo.

En fin, supongo que sólo quien haya leído el Alquimista sabrá de lo que hablo, ese dar vueltas por el mundo, probar mil y una ideas, descubrir mil y una situación para volver al orígen.

Acabo este post un poco filosófico con esta cita de Gaudí, una persona y personaje eterno y admirable, y que me inspiró a hacer el boomerang que aparece en la fotografía del principio, y que tengo colgado en el tablero de corcho de mi escritorio.



Así pues, ¿qué tienen en común, el Alquimista, Gaudí, y Boomerangmania? En que todo consiste, igual que hace un boomerang, en volver al punto de orígen.

Salud, y felices vuelos!

comentario puesto por: Eduardo Delgado, el 20-03-2018,07:32:00
Me parece bien la relación que haces. De pequeños tesoros que tenemos y debemos apreciar. Quizas, simplemente nos hacemos mayores y reflexionamos.Un saludo y un abrazo .

Añade un comentario

multiplicación de los dos números